“La tecnología no reemplaza a la política, pero si es una herramienta indispensable en el Siglo XXI”: Entrevista a Manuel Cotado

La crisis por el coronavirus implica un desafío mundial histórico en las más diversas áreas de gobierno. Frente a esto, la modernización del Estado se plantea como un lugar clave para el futuro: entre oportunidades e hitos, cambios temporales o la “nueva normalidad” de los gobiernos. Revista Compol conversó con el Director de Modernización del Congreso de la  Nación argentino Manuel Cotado, quien participo desde su posición en la primera sesión virtual de la historia del Congreso.

Revista Compol: El pasado miércoles tuvo lugar la primera sesión virtual de la historia del Congreso de la Nación ¿Qué rol tuvo en esa tarea la Dirección de Modernización que encabezás? ¿cuáles fueron los desafíos de llevar a cabo la sesión?

Manuel Cotado: Desde la Dirección de Modernización funcionamos, principalmente, como un nexo entre los/as diputados/as y los equipos técnicos de la Cámara que desarrollaron la plataforma de participación remota.

Analizamos con las diferentes áreas que forman parte del proceso legislativo todos los requerimientos parlamentarios y llevamos adelante la gestión para que estén incluidos en la modalidad virtual que adoptamos para sesionar. Es decir, hicimos de nexo entre las necesidades y las experiencias de los usuarios con las posibilidades y el desarrollo tecnológico.

Además, realizamos capacitaciones permanentes y dimos soporte técnico desde la Mesa de Ayuda, ajustándonos lo más posible a las necesidades de los/as legisladores/as. El trabajo en equipo coordinado, fue fundamental. Dejamos atrás la consideración de que las áreas de la Cámara de Diputados trabajan como compartimentos estancos y logramos la sinergia necesaria para alcanzar un resultado de calidad, con el objetivo de que se pudiera sesionar.

13 de mayo del 2020, primera sesión virtual en la historia del Congreso Nacional

RC: Modernizar las instituciones no es una tarea fácil, pero ciertamente es necesario. Nosotros vimos los resultados, es decir, los diputados y senadores sesionando, pero ¿Cómo fue todo lo que significó la previa de la sesión?

MC: El 10 de diciembre teníamos objetivos fijados por el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa y el Secretario General, Juan Manuel Cheppi.

Uno muy puntual era incorporar tecnología para despapelizar los trámites administrativos y parlamentarios. A su vez, nos planteamos generar un Congreso abierto, moderno y federal para que se pudiera trabajar en la labor legislativa de una manera eficiente desde cualquier parte del país.

Con los cambios que trajo la pandemia y en el contexto actual, aceleramos algunos tiempos y dinamizamos cuestiones que teníamos planificadas para el mediano plazo.

De esta manera, previo a la sesión, incorporamos una nueva modalidad para presentar proyectos de manera remota a través del correo electrónico oficial, certificamos la firma digital de más de 150 diputados/as, llevamos adelante comisiones por videoconferencia y avanzamos en el desarrollo de la aplicación recinto.hcdn.gob.ar, para las sesiones telemáticas.

Además, seguimos trabajando en la confección del Plan de Congreso Abierto, adaptando las líneas de trabajo al nuevo contexto.

Lamentablemente, esta situación excepcional simplemente terminó agilizando las propuestas que veníamos trabajando en el área.

Gracias al trabajo de la Comisión Especial de Modernización, a la buena predisposición de los/as legisladores/as y a la profesionalidad de los equipos de la HCDN, pudimos resolver los distintos inconvenientes que se presentaron. Para poder sesionar, llevamos adelante 11 capacitaciones grupales, una general y 28 pruebas de votación, además de múltiples ajustes en las herramientas utilizadas.

Manuel Cotado, Directos de Modernización de la HCDN

RC: Antes de implementar el sistema, ¿analizaron experiencias previas de otros países?

MC: Sí, claramente. Nos apoyamos en estudios que realizaron la Organizaciones de la Sociedad Civil que componen la Red de Parlamento Abierto, como por ejemplo CIPPEC, Directorio Legislativo y Democracia en Red. Además, desarrollamos un análisis de las experiencias de distintos parlamentos desde la propia Dirección, comparando las diversas metodologías de trabajo.

Eso nos sirvió mucho a la hora de generar propuestas para nuestro parlamento. 

RC: En un país tan extenso como la Argentina –en donde Italia entraría 9 veces o Alemania 7 o España 5, para dimensionar su tamaño- pareciera necesaria la posibilidad de que no todos los legisladores se trasladen todo el tiempo hacia la capital de la República para sesionar. ¿Qué posibilidades evaluás para que este sistema sobreviva a la pandemia y se sesione remotamente?

MC: Por supuesto que el contexto de la pandemia ha sido el gran dinamizador que nos desafió a garantizar el trabajo legislativo en el escenario de la cuarentena. Fue un golpe de efecto importante que nos impulsó a sentar un precedente demostrando que, si bien no estamos reemplazando el espíritu del debate parlamentario que se genera en la modalidad presencial, sí podemos tener en cuenta que el funcionamiento remoto es una alternativa para las prácticas legislativas.

Con este hito, se abren puertas para la incorporación de nuevas herramientas para el ejercicio de las tareas legislativas, pensando en la posibilidad de sumar tecnología para fortalecer la democracia y llevar los avances a distintos puntos del país.

RC: Modificar los procedimientos –los cómo- suele tener un impacto evidente en lo sustancial -los qué- ¿Considerás que esta modalidad tendrá un impacto significativo en la comunicación interna del Congreso?

MC: Entiendo que sí, se tiende a generar una comunicación mucho más fluida, transversal y horizontal, ya que los trabajadores y trabajadoras tienen una mayor participación en todos los procesos parlamentarios.

También es un paso hacia la jerarquización. La tecnología es una herramienta en favor de las buenas prácticas legislativas y eso, a la vez, logra una mejor gestión y comunicación.

“La tecnología es una herramienta en favor de las buenas prácticas legislativas y eso, a la vez, logra una mejor gestión y comunicación”

RC: ¿Cuáles son los ejes que considerás esenciales modernizar en la Congreso en los próximos años?

MC: Considero esencial modernizar las distintas etapas de lo legislativo y parlamentario, empezando por lo que se hace diariamente, en las tareas cotidianas. Debemos apuntar a que innovar y sumar herramientas nos permitan ser más eficientes a la hora de firmar convenios y contratos, pero también en los momentos de poder hacer presentaciones de proyectos y aprobar leyes con firmas digitales. Son recursos que no solamente aportan agilidad a los trámites, también brindan mayor seguridad y transparencia.

A su vez, modernizar distintos aspectos de la Cámara de Diputados nos llevará a potenciar la comunicación y mejorar el dialogo con el Senado, con el Poder Ejecutivo, con el Poder Judicial, con el periodismo y, antes que nada, con la ciudadanía.

Lo que buscamos es incorporar tecnología que nos permita hacer que el Parlamento esté cerca, sin perder características propias del Poder Legislativo, pero sumando recursos para lograr un intercambio y un diálogo más llano, eficiente y transparente.