Más territorio que Internet; Más cuali, menos cuanti

Por Lic. Santiago Salerno

Internet cambió el mundo y a la gente, pero ella no lo sabe tan bien como el que camina el barrio.

El territorio cambió, por si no lo has notado. Hoy la territorialidad del candidato es un punto de análisis para muchos consultores en época de elecciones. Esto sucede principalmente porque los consultores tienden a tomar las riendas de una campaña a pocos meses de las elecciones y la territorialidad depende de años.

Entiéndase la territorialidad, no como la acción de subir muchas personas a un colectivo y llevarlas a un estadio, para demostrar una perspectiva de apoyo, que muchas veces, también es necesario. Sino como el conocimiento y apoyo del candidato dentro de un territorio particular.

Esto se basa en la idea de que uno primero arranca en el Poder Legislativo de su barrio o localidad, luego llega al Poder Ejecutivo, finalmente compite por el electorado de un estado y continúa. A cada paso el territorio se va expandiendo.

La pregunta es: ¿Aun hoy es importante el territorio? ¿Realmente vale la pena aplicarlo?

La norma dice que las campañas deben ser 360º, es decir, en territorio y en digital/prensa. Sin embargo, muchas veces, aun hoy esto no termina siendo realidad.

En el interior de la Argentina por ejemplo sucede algo particular, y es que dado algunas características los candidatos casi no deben realizar campañas digitales/prensas fuertes, no tienen que salir a cambiar la opinión pública, sino únicamente a reforzar el mensaje. Algunas de ellas son:

  1. Peronismo. El peronismo en muchas provincias compite entre sí por el gobierno de ciudades y provincias. El caso tal vez más reciente es el de Leavy y Saenz en la provincia de Salta, en las elecciones del 2019. Sáenz si bien compitió junto con partidos de la oposición como son la UCR y el PRO, se considera peronista
  • Clientelismo. La mejor forma de conseguir territorio es el clientelismo o la manipulación política de la pobreza. Este se basa en dar dinero o bienes a cambio de voto y obediencia.
  • Ayuda social. La ayuda social en el interior del país es algo bastante común. En este caso no se trata de bienes de consumo, sino de educación, favores o contención. Como ejemplo, se podría mencionar los “curas villeros”, aquellos sacerdotes de los barrios marginados que conocen a todos en los barrios y que si bien no lo usan como contra parte política, ocupan un poder territorial.
  • La estrategia vs costo. El territorio es inmensamente costoso cuando jamás se hizo nada para tener un territorio. Pero cuando se tiene una trayectoria, aunque sea mínima, utilizar la territorialidad como estrategia resulta muy atractivo dado que con poco dinero se puede posicionar un mensaje y un posible ganador entre pares.
  • Acceso a la educación. Las zonas más marginadas en cuestiones de educación son las zonas donde es más difícil entrar por otros medios, que no sean acciones territoriales.

Podemos citar muchos casos de análisis más, por ejemplo, Mauricio Macri, que obtuvo su apoyo en la Ciudad de Buenos Aires gracias a una buena gestión en Boca, o María Eugenia Vidal, que sin haber tenido jamás un trabajo público en la Provincia de Buenos Aires, armó una excelente campaña territorial en el 2019 y terminó ganando la elección frente a la contraria de los llamados “caudillos” del conurbano: Julián Domínguez y Fernando Espinosa.

Entonces podemos decir sin miedo: que el territorio es importante y que hay que ampliarlo. Lo que nos lleva a preguntarnos ¿Cómo?

Con la llegada de internet la territorialidad cambió. Ya no es necesario saber el timbre del líder de opinión o referente, sino que el mismo está a pocos clics de distancia. A medida que vaya aumentando la participación ciudadana, es un hecho de que será más y más cercana esta relación.

Hoy el territorio es importante por 3 motivos esenciales.

  1. Contar con personas reales en tu ejercito virtual para generar o cuestionar fake news.
    Las personas durante una campaña reciben mucha información falsa sobre el candidato. Es importante que estén capacitados y sepan como defenderlo. No son bots, son personas, muchas veces sin afiliaciones políticas.
  2. El territorio es la gente y no hay nada más importante que entender lo que quiere y necesita.
    Existen encuestas de redes sociales que alcanzan muchos parámetros de bigdata para saber el clima de opinión, las intenciones, los gustos, todo lo que necesita la gente. Sin embargo, más allá del costo, son cada vez menos reales, básicamente porque las personas no son las mismas en las redes que las que calzan y visten.
  3. “No existe una fuente más poderosa que la opinión pública”- Benito Juárez. El territorio forma parte de la opinión pública, y a diferencia de lo digital, resulta más confiable, “hoy la credibilidad le gana a la primicia”.

Según el consultor político mexicano Xavi Zaguirre, algunos aspectos sustanciales para realizar en una campaña territorial son:

  1. Voluntarios en el territorio
  2. Orden y organización
  3. Metas y distribución territorial de las metas: Saber cuántos votos necesitamos y distribuirlos por el territorio.
  4. Capacitar a los voluntarios para que capaciten al vecino sin que este lo sepa.
  5. Ocupación de territorio con mas intensidad que el contrario
  6. Presencia estratégica del candidato en el territorio, si hace falta
  7. Buen catalogo de actividades para el territorio
  8. Análisis de investigación y de la información de las operaciones que se realicen en el territorio
  9. Rentabilizar el trabajo territorial
  10. Movilización y defensa del voto
  11. Auditoria constante

Por último, Xavi propone 3 principios más para combinar el territorio con lo digital

  1. Capacitar a los consultores en redes sociales como parte de territorio
  2. Controlar y evaluar cómo se aplica territorio dentro de las redes
  3. Convertir votos en likes para después convertir likes en votos

En muchos casos se hablo de la web como una aldea digital. Hoy la Web 3.0 nos promete respuesta e interpretación. Próximamente sabrá lo que pensamos y se anticipará a lo que buscamos. Y aun cuando eso pase, las campañas territoriales seguirán existiendo porque no hay mejor remedio para las fake news que el territorio. Además, no hay mejor político que uno con barro en sus zapatos.