El estilo personal de comunicar

Por Javier Navarro Alvarado (UNAM)

“En el gallinero de la política la gallina más alabada no es la que pone el mejor huevo, sino la que mejor sabe cacarearlo” Plutarco Elías Calles, Caudillo de la Revolución Mexicana.

El ascenso de Andrés Manuel López Obrador como Presidente de México implicó, al menos de manera conceptual, un cambio de ruta en la manera de hacer gobierno, gobernar y, por supuesto, de comunicar. En cuanto entró en funciones el Gobierno de la Cuarta Transformación (4T), como este mismo se ha denominado, se puso en marcha una estrategia de comunicación política nunca antes vista en México, al menos no a nivel nacional.

Todos los días a las siete de la mañana el Presidente López Obrador se apresta a ofrecer ruedas de prensa. En dichos encuentros el Mandatario Mexicano no solo informa las acciones que su gobierno encabeza, sino que también se dispone a atender cometarios y preguntas de al menos un centenar de medios nacionales e internacionales que, de lunes a viernes, se dan cita a las conferencias matutinas que se ofrecen el uno de los patios centrales del Palacio Nacional de México.

Este ejercicio es único en su especie. Atiende a la constante necesidad del Gobierno de la Cuarta Transformación de marcar, por no decir imponer, la agenda en medios. No es casualidad que dichos encuentros se realicen a temprana hora del día, ni tampoco es fortuito que en ellos se informe la puesta en marcha de importantes proyectos, o bien que sea común la presencia de miembros del gabinete presidencial.

En otras palabras, las conferencias matutinas juegan un rol más que importante, pues es a través de este espacio en que los medios retoman la información generada y las hacen llegar a diarios y noticiarios de cobertura nacional e internacional.

Esta práctica, inconfundible del Gobierno de López Obrador, se advierte, además, como una herramienta para fijar la posición de su Gobierno frente a temas sensibles y de relevancia nacional. Las conferencias matutinas representan una parte central en el posicionamiento de la Cuarta Transformación frente a temas cruciales de la vida política Mexicana. En ellas, por ejemplo, se ha discutido la puesta en marcha de controversiales proyectos como el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, o bien se han discutido temas sensibles como la violencia en México y, por supuesto, la polémica rifa del avión presidencial.

De lunes a viernes a las 7 a.m. el Presidente de México ofrece conferencias de prensa. – Foto: Gobierno de México

Las “mañaneras”, como popularmente se les conoce a las conferencias de prensa, se perciben, además, como un mecanismo de autodefensa ante la oposición, quienes de manera activa y constante critican y cuestionan el andar del Gobierno de la Cuarta Transformación.

En adición, un rol central de las conferencias matutinas y por el cual ha sido motivo de constantes críticas, es que se aprecian como parte fundamental de un permanente recurso propagandístico del Gobierno ante medios y, por supuesto, ante la sociedad. Al respecto, numerosos estudiosos y críticos de la 4T han reflexionado en que las mañaneras no son sino más que un instrumento de propaganda gubernamental de cara a las elecciones que cada seis años se celebran en México.

En todo caso Andrés Manuel López Obrador comprendió que, en las sociedades democráticas del siglo XXI, todo gobierno que aspira a ser fuerte debe de contar con acciones de comunicación política sólidas. Es a partir de dichas estrategias que se configura en el imaginario del ciudadano una confianza y seguridad en el Gobierno.

Dicho de otra manera, la estrategia de comunicación política del Gobierno encabezado por López Obrador reside en la construcción de un escenario de confianza, rendición de cuentas y constante comunicación, tomando estos elementos como piedras angulares de un Gobierno que busca, por un lado, fortalecer la aprobación de la investidura presidencial y, por otro lado, legitimar toda acción de gobierno.

Pero este ejercicio es también un arma de doble filo pues declaraciones desafortunadas o la atención de temas que se advierten poco relevantes han puesto a la Cuarta Transformación en el centro del debate público. En ocasiones se ha visto al Presidente mexicano envuelto en álgidos debates, como con el periodista Jorge Ramos, quien le cuestionó sobre las cifras mostradas de la violencia y delincuencia en México. O bien el pasado mes de marzo se vio interpelado por el movimiento feminista en México.

Las “mañaneras” han sido escenario de polémica y debate. En la foto el periodista Jorge Ramos y el Presidente López Obrador debatiendo en una conferencia de prensa. Fuente: Gobierno de México

En todo caso es un hecho que las conferencias matutinas marcan la agenda en el día a día en México. Parte del éxito de este ejercicio recae en  la capacidad simbólica del presidente Andrés Manuel, pues en las mañaneras el Presidente Mexicano ha encontrado el espacio de figurar no como una simple persona, sino como una personalidad en sí misma, como lo fue en su momento Barack Obama y José Mujica y lo es hoy en día Vladimir Putin, Justin Trudeau, y Donald Trump.

La singularidad de las mañaneras se agudiza y se hace más evidente si se toma en cuenta que hasta la posesión de López Obrador como Presidente no era común ver a la investidura presidencial frente al “escrutinio público” en una conferencia de prensa. Por mencionar un ejemplo, el antecesor de López Obrador, Enrique Peña Nieto, solamente ofreció una conferencia de prensa en seis años, en la cual, paradójicamente, no hubo espacio para preguntas.

En resumidas cuentas, el Gobierno de la “Cuarta Transformación”, encabezado por Andrés Manuel López Obrador, ha logrado un aspecto distintivo que ningún otro ente ni figura pública en México ha sabido manejar como el: la construcción, definición y consolidación de un estilo personal de comunicar, tan singular en sí mismo que marca un antes y un después en el ejercicio de la comunicación política en México.

Esta es la primera entrega de una serie de artículos que aspiran a reflexionar y comprender la naturaleza y dinámica de la comunicación política del Gobierno de López Obrador. A partir de esta serie de textos es que se buscará comprender el sello distintivo del Presidente Mexicano y, así, desentrañar el estilo personal de comunicar de la denominada Cuarta Transformación.